La minería en la Argentina y en el mundo moderno

En Argentina sobrevuela un cuestionamiento hacia la minería tras la argumentación de la preservación del medio ambiente. Este es una cuestión compleja que pretendió responder Arturo Pfister

Puch -Abogado, Asesor Empresario y Prof. Tit. de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Jujuy. En esta nota abordaremos su punto de vista y cómo la minería está presente no sólo en la vida cotidiana sino que es parte constitutiva del funcionamiento del mundo moderno.

Una primera pregunta que surge de los planteos hacia la minería es: ¿para preservar el planeta debemos suprimir la minería? En este punto Pfister aclara que la minería es

imprescindible para la vida del hombre; y más aún, que no puede pensarse un mundo sin minería en el Siglo XXI. Sus productos están presentes en casi todos los elementos de los que utiliza el hombre en su vida cotidiana.

Pfister Puch se pregunta e interpela a todos aquellos que no tienen un conocimiento acabado de la incidencia de industria minera en la forma de vida moderna: ¿Puede acaso imaginarse que debamos prescindir de los elementos con que ha sido construida nuestra casa y desarrollamos la vida en nuestro hogar? ¿Podemos prescindir del colectivo, del auto, el avión, del barco, la moto o la bicicleta? ¿Podamos dejar de ver televisión, utilizar una computadora o un celular? ¿Cómo transportar y proveernos de gas, o la electricidad?, ¿Podemos vivir a oscuras porque no podemos elaborar una pequeña bombita de luz, o que debamos vivir desnudos porque no tenemos una simple aguja para tejer o para coser? Estas son, entre otras, las preguntas y cuestionamientos que se necesitan realizar a la hora de desdeñar en contra de la minería.

“La expansión de la economía mundial requiere hoy, como nunca antes, el abastecimiento de minerales, ofreciendo en consecuencia a países como la Argentina, y particularmente a las provincias andinas, una oportunidad inigualable para aprovechar sus recursos metalíferos, convirtiéndolos en fuente de evolución y de progreso, particularmente de las comunidades y las personas que están radicadas en las proximidades de los yacimientos mineros”, expresa el abogado.

En este sentido, la desinformación de la sociedad es un arma que puede atentar en contra del desarrollo del país. Grupos activistas organizados e ideologizados, motivados y sustentados económicamente por intereses particulares, trabajan para legitimar socialmente que la minería es sinónimo de contaminación ambiental. “De igual manera han sido presa fácil de este discurso políticos y gobiernos huérfanos de ideas y planes estratégicos para el desarrollo, que en total desconcierto, y con el solo propósito de cuidar su "imagen" y sus "votos", han venido a sucumbir ante la violencia hecha protesta de grupos que no respetan ni el sistema jurídico, ni la autoridad, ni el derecho”, plantea con realismo el profesor. “Hoy en día todo es mediático y se manipula extremadamente a la opinión pública, particularmente a través de la televisión. De allí, surge el interés de estos grupos anárquicos en propiciar como instrumento para sus fines, prosigue Pfister Puch.

También puede ser contraproducente el fundamentalismo en las políticas ambientalistas y conservacionistas para Latinoamérica ya que pueden detener el desarrollo productivo de la región y perpetuar el anclaje al subdesarrollo. El Profesor titular de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Jujuy evoca las cumbres de Estocolmo (1972) y Río (1992) para argumentar cómo los países más desarrollados -Europa Occidental, EEUU y Japón- han dispuesto que Sudamérica debe contribuir a salvar al planeta conservándose en "estado de naturaleza". Discurso que suena incrédulo ya que esta responsabilidad atañe al mundo entero; y por otra parte, exige a la región a abstenerse de llevar a cabo actividades con impacto ambiental que, según la opinión de Pfister Puch, tiene como objeto mantener a Sudamérica como presa fácil para su recolonización.

Resulta interesante conocer estas perspectivas para pensar el presente y futuro Argentina y el lugar que quiere tener dentro del mundo globalizado. Como una de las actividades más primitivas del hombre, la minería causa un impacto en la naturaleza como también promueve el progreso en la vida moderna. La cuestión quizás deba reconciliar ambos aspectos, necesarios para el desarrollo y subsistencia del hombre. El impacto que genera la minería en el medio ambiente no es sinónimo de contaminación y puede ser amortizado por el uso de la tecnología en un marco de desarrollo ambiental y socialmente sustentable y equilibrado.

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