Palabras que restan: algunas consideraciones sobre lo dicho en el Programa “Palabras Más, palabras menos”

Los estudiosos de la opinión pública y la comunicación de masas han vertido una cantidad ingente de conceptos acerca del modo en que son construidas las percepciones sobre el mundo que habitamos;

conceptos como manipulación, (des)información, control, no neutralidad de la composición informativa, etc. han permitido comprender de un modo más complejo el mundo mediático y su relación con la realidad.

Esta nota abreva en las acusaciones que recibiese la actividad minera en el programa televisivo “Palabras más, palabras menos”, donde diversos entrevistados vertieron su opinión acerca de la minería haciendo pasar su opinión como la verdad. Por ello la nota tiene 3 partes: una primera que busca dar un pantallazo acerca de cómo interpretar críticamente a los medios de comunicación, tratando de no tomar como una “verdad absoluta” lo que allí se dice, sino mas bien tomar otras fuentes de información y contraste para poder enriquecer la mirada propia; una segunda parte que repone la respuesta de GEMERA (Grupo de Empresas Exploradoras de la República Argentina) a lo dicho en el programa de televisión, y finalmente las apreciaciones de la Cámara Minera de San Juan.

Los medios y los fines

Es importante que observemos a los medios de comunicación como un sistema masivo de transmisión de saberes instrumentales y representaciones del mundo. Al mismo tiempo, es esencial pensar que estos saberes, en muchos casos, no son neutrales y que estas representaciones del mundo guardan relación con el lugar (social, ideológico, político, cultural) desde donde se emita la opinión.

Los medios se presentan bajo la metáfora especular de la transparencia, verbigracia: lo que está en los medios es lo que pasa en la sociedad. Reside allí gran parte de su legitimidad y de los criterios de verdad sobre los que se asientan. Los medios no reflejan la realidad, sino que la re-presentan, es decir, hacen un recorte de la misma, construyen un discurso, una agenda y la vuelven a presentar; como dice la famosa frase: “los medios median”. Median, representan nuestra realidad. Esta idea de representación habilita a comprender que toda noticia es un recorte de una realidad que posee diferentes formas de percibirla y de construirla.

Asimismo, hay un concepto interesante para amalgamar a todo esto que el de “opinión publicada”, que comporta una sutil –pero radical- diferencia con la “opinión pública”. La opinión pública es algo así como ese “todo complejo” que expresa lo que una sociedad piensa, siente, expresa. Es una radiografía de lo que percibe la sociedad; y puede llegar a ser una reflexión sobre sí misma. La “opinión publicada” es eso que se hace pasar como lo que la sociedad piensa, pero que no es más que lo que un grupo –con intereses personales- pretende hacer creer como el interés de todos.

En el programa conducido por Tenembaum y Zlotogwiazda, fueron los entrevistados quienes manipularon conceptos haciendo de la realidad un simulacro. La acusación sobre la actividad minera como el “mal de los males” es tan sólo el pésimo argumento que se deshace cuando uno puede observar el desarrollo que genera en regiones pauperizadas de nuestro país, lugares olvidados de la acción del Estado y de cualquier otra actividad productiva.

¿Acaso los que atacan a la minería no pueden ver esto? ¿Acaso tienen una solución para dar? ¿O constituyen todos ataques estériles, con intereses puestos en otras ? ¿No pueden, acaso, observar que la minería del Siglo XXI cambió en gran medida sus formatos de trabajo? ¿Que en el presente hay un gran componente tecnológico que permite mejorar la calidad de vida de los trabajadores, que hay una gran conciencia social asentada en el desarrollo sustentable? ¿Y, que en rigor, en la actualidad produjo un fuerte consenso entre los beneficios que busca toda inversión de capital la cobertura de las necesidades de las comunidades locales y regionales, y la preservación de los valores ambientales anteriores al emprendimiento?

Entonces habría que distinguir entre acusaciones infundadas y conceptos sostenidos en hechos. Quizá el desconocimiento del que parten las acusaciones tenga que ver con la singular y radical ausencia dentro de la currícula escolar nacional de la enseñanza de la geología y de las ciencias de la tierra incluida la minería en los últimos 50 años.

Todo país desarrollado precisa de una industria madre fuerte y feraz. Pero es importante contar con la posibilidad de poseer los conceptos rectores para comprender en parte el negocio minero.

Argumentos: GEMERA y el peso de la verdad

Poco importante traer aquí lo esbozado por el periodista Miguel Bonnaso o por el candidato a diputado y cineasta Pino Solanas, porque lo que tiene peso son los argumentos que esbozase claramente la Comisión Directiva de GEMERA (Grupo de Empresas Exploradoras de la República Argentina).

- La minería por su naturaleza es un negocio diferente al que un país como Argentina está acostumbrado: la distancia se da entre el largo plazo minero y el cortoplacismo propio de nuestro país.

- Las tasas de rentabilidad sorprenden a propios y extraños.

- Las exenciones impositivas más comunes que posee la minería son sobre importación de bienes de capital que no se producen en Argentina, algo que hoy alcanza a todo tipo de emprendimiento productivo sea forestal, agrícola o industrial en general, no es exclusivo de la minería.

- Las regalías provinciales poseen un límite del 3% (según Solanas este era del 1 al 1,5%)

- “El monto de impuestos nacionales grava el 50 % y algo más de la posible renta, entre el Impuesto a las Ganancias (35%), el Impuesto a la Renta presunta (1%), Impuesto a los bienes personales (0,5%), el impuesto a los débitos y créditos bancarios (1,2%) -no estamos exentos como maliciosamente se menciona-, Impuesto al valor agregado sobre insumos (21%-27%), otros impuestos locales (IB, Lote Hogar, automotores, inmobiliario) ≠ 7,5% e impuestos municipales alrededor del 3%. A ese total deben agregársele los correspondientes al costo del proyecto en el orden del 38 % -proveedores de bienes y servicios, empleados, energía eléctrica, maquinaria, combustible, insumos, etc.-, podrán Uds. entonces apreciar los verdaderos márgenes de beneficio que se obtienen y no los cálculos simplistas y muy poco profesionales del Sr. Solanas” reza el documento publicado por GEMERA.

Lo expresado por GEMERA, institución que agrupa a una compañías de origen canadiense, australianas, inglesas, americanas, francesas, coreanas, chinas e incluso argentinas, -si bien éstas son las menos-, remarca que la minería argentina lejos de constituir una industria depredadora tampoco está siendo favorecida por legislaciones y convenios. Paralelamente, éstas compañías están dirigidas por profesionales argentinos comprometidos con el desarrollo del país con “la firme convicción de llevar desarrollo a esos lugares donde como ya se menciono ninguna otra actividad productiva llega”.

Asimismo, cabe mencionar que por lo general, muchas de estas empresas asumen un gran riesgo al invertir en un país con una gran imprevisibilidad jurídica. En rigor, no son muchas las empresas de capitales nacionales que pueden someterse a los largos plazos de inversión, los montos de la misma y la forma de retorno de los beneficios. Entonces, es importante pensar que hay que construir una minería mejor cada día, pero a fuerza de debate y consensos, no de acusaciones mediáticas.

San Juan replica

Por su parte el Lic. Ricardo D. Martinez, también escribió unas interesantes líneas al respecto en nombre de la CMSJ (Cámara Minera de San Juan) tomando como destinatario al programa “Palabras más, palabras menos”. Martínez refirió a “la amenaza minera presentada por supuestos defensores de los derechos de los ciudadanos de San Juan y de nuestro País” pero sin entrar en polémicas vacuas, sino más bien buscando construir el presente de cara al futuro: “no queremos detenernos en el infructuoso análisis del pasado, sino en la dinámica y las muy buenas perspectivas que la industria minera y su sostenido desarrollo ha traído, mantiene y fundamentalmente promete a zonas del País que siempre estuvieron demoradas en su desarrollo, por su aislamiento y sin tener eco en ninguna defensa de sector alguno.”

Sosteniendo el mismo argumento que GEMERA con el foco puesto en el trabajo y en los beneficios para el país y los sectores más necesitados de este, Martínez se remitió a remarcar “los fuertes impactos positivos que el desarrollo de la actividad minera de exploración y puesta en marcha de proyectos productivos mineros ha hecho posible en San Juan.”

Yendo directamente a lo acontecido en el programa de televisión, señaló: “Lamentablemente, muchos de los documentos y entrevistas mostradas en vuestro programa anoche, pertenecen a episodios de una situación funesta en relación al desarrollo de la exploración minera vividos en La Rioja (Chilecito y Famatina) y que a costa de parcializar y disfrazar una realidad, le han costado a esta provincia vecina y a un pueblo que nació y se desarrolló justamente sobre la base de la industria minera, el ser inmerecidamente mostrado como el ejemplo del peor impacto ambiental que puede sufrir el hombre que es la falta de desarrollo, la falta de trabajo.”

Interesante la última afirmación de Martínez respecto al trabajo y a su generación. Está claro que la defensa del medio ambiente debe ser férrea y sostenida, pero también debe serlo la cultura del trabajo. ¿Qué ocurre cuando un pueblo entero no tiene trabajo, hay que dejarlo condenado a desparecer aún cuando posee potencial productivo? ¿No es una opción superadora: generar trabajo, generar productividad y cuidar el medio ambiente a través del cumplimiento de normas, regulaciones y certificaciones nacionales e internacionales, y sumado a esto un permanente análisis sobre el impacto ambiental realizado por universidades prestigiosas?

“Reiteramos un concepto fundamental, probado y demostrado en todos los países mineros del mundo. Desarrollo sin Cuidado Ambiental es un suicidio, Cuidado Ambiental que cueste el Desarrollo, es un Genocidio” manifestó Martinez a modo de statement. Hay que reflotar a nivel pensamiento la posibilidad de un modelo win-win.

El texto elaborado por la CMSJ también contó con un detalle de las cifras que arroja la minería en la provincia. Citamos textualmente:

- “San Juan ha tenido históricamente, una base de extracción minera sostenible, con minerales no metalíferos y rocas de aplicación. En la década 1998-2008 se han producido más de 10 millones de toneladas de cales utilizadas en todas las industrias del País, y algunos países vecinos (Chile).

- Desde 1993, con la instauración de la Ley de Inversiones Mineras y normas asociadas, se invirtieron en San Juan entre 50 y 70 U$ Millones anualmente, en exploración minera. Esto representa entre 30 al 40% del total invertido en Argentina en este periodo.

- Desde 2004 a la fecha, se han invertido casi 1.000 U$ Millones en construcción de proyectos mineros productivos.

- Desde 2005 a la fecha se han invertido más de 550 U$ Millones en costos operativos de producción minera. Esto es fundamentalmente en bienes y servicios locales y regionales.

- En general, los proyectos mineros metalíferos en San Juan, tuvieron un periodo de prospección-exploración y desarrollo, no menor a 10 años. Pura inversión de riesgo.

- El Impacto Tributario Total de cualquier proyecto minero ronda un promedio del orden del 52% de impuestos (43% Nacionales, 6% Provinciales y 3% Municipales). El Costo operativo se aproxima al 35-38%, por lo tanto queda entre 10-12% de rentabilidad. Esto es exceptuando el pago de regalías mineras a la Provincia.

- La producción minera provincial desde 2001 a 2008 trepó más de 5 veces a valores dolarizados del 2001.

- Las exportaciones mineras de San Juan fueron en 2008, superiores a 520 U$ millones. Cifra que se ha multiplicado exponencialmente año a año.

- El empleo directo e indirecto de la minera beneficia a casi un TERCIO de la población económica activa de la Provincia.

- Existen en San Juan cerca de 1000 empresas PYME creadas a la luz de la industria extractiva y exploratoria minera.

- Según Dirección de Hidráulica, las concesiones de agua para uso minero al 2008, representan un 0,9% del volumen de concesiones totales de agua en la Provincia.

- Todos los proyectos mineros consumen el agua necesaria para riego agrícola de un total de 1500 Has equivalentes. Esto incluye las concesiones aun sin uso, de Pachón y Lama-Pascua.

- En los últimos 10 años, se realizaron en San Juan, 416 Informes de Impacto Ambiental relacionados a proyectos mineros, desde la prospección a la explotación. Esto representa la base de datos más significativa de información ambiental brindada al Estado en forma independiente en todo el País.

- Generamos recursos genuinos, trabajo, creación de riqueza, infraestructura vial, eléctrica y capital humano.

- No antagonizamos con ninguna industria, no contaminamos, no rivalizamos.

- Todos juntos podemos crecer y seguir creyendo en un San Juan Minero, para una mejor Argentina.”

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